
Los ponentes del simposio debatieron las cuestiones muy animadamente
Durante un reciente simposio sobre la erradicación de la pobreza y el papel de Japón en esa tarea, que contó con la participación del Sr. Muhammad Yunus, premio Nobel en 2006 y director general del Bangladeshi Grameen Bank, la Sra. Sadako Ogata, presidenta de la Agencia para la Cooperación Internacional de Japón (JICA) dijo que facilitar oportunidades a la gente es clave para conseguir un mejor nivel de vida en los países en vías de desarrollo y que los microcréditos son un medio eficaz para conseguir este fin. El simposio, patrocinado por Nikkei Inc., se celebró el 9 de julio de 2007. A continuación ofrecemos un resumen de los temas abordados.
Ganar la batalla contra la pobreza
La Sra. Ogata, que fue una de los ponentes del simposio, subrayó que la caridad y la asistencia sin más no ofrecen a las personas medios para lograr su sustento individualmente. Sin esta capacidad, las personas receptoras no logran mejorar su vida por iniciativa propia, y por ello esto no puede ser la solución básica al problema de la pobreza.
La Sra. Ogata añadió que facilitar oportunidades también es clave para la seguridad humana, y por eso los microcréditos son parte de muchos de los proyectos implementados por el Fondo para la Seguridad Humana de la ONU, iniciado y auspiciado por Japón.
El acceso a los microcréditos está limitado principalmente a Asia, y por ello es necesario extender estos pequeños préstamos y otros servicios financieros a las personas pobres de África, continente en donde la pobreza es una cuestión particularmente grave. La JICA ha aumentado sus esfuerzos para luchar contra la pobreza a través de campañas como la denominada “un poblado, un producto”. Puesto que pueden conseguirse mejores resultados ampliando las ayudas a los habitantes de los poblados que demuestren iniciativa, los microcréditos también son un medio eficaz de contribuir a la expansión económica.
El Sr. Yunus manifestó su esperanza de que los receptores de la Ayuda Oficial al Desarrollo (ODA en sus siglas en inglés) puedan pertenecer al sector privado y a empresas sociales no gubernamentales, y que no se dirija solamente a programas gubernamentales y gobiernos como hasta ahora. La Sra. Ogata respondió que aunque la propuesta del Sr. Yunus merece ser considerada, la ODA proviene de dinero recaudado a través de impuestos, y son las instituciones gubernamentales quienes la implementan, por lo que no es posible evitar ciertas limitaciones.
No obstante, las empresas sociales pueden aprovechar nuevas oportunidades y tienen la flexibilidad de aventurarse en nuevos territorios, características que las diferencian de las instituciones gubernamentales que ofrecen servicios sociales, en donde la innovación y el fracaso no se toleran. La JICA debe considerar de qué manera puede dar su apoyo a las empresas sociales ahora que inicia su reorganización con vistas a 2008.