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Enfoques Latinoamérica

octubre 2011

El "beso mortal"

Foto Vacuna protectora

Cuando Charles Darwin lanzó la teoría de la evolución después de su famoso viaje por el mundo en el buque HMS Beagle en la década de 1830, una especie poco grata que se llevó consigo de regreso a Inglaterra fue un parásito conocido como tripanosoma cruzi.

Estos insectos triatominos chupadores de sangre causan la enfermedad de Chagas, también conocida como "beso mortal", eufemismo atribuido a su modo de transmisión. Pero a pesar de su benigno nombre, este mal ha causado muchas muertes y destrucción durante siglos en América Central y del Sur.

Se dice que ya Darwin fue una víctima notable, pero fue recién en las últimas décadas que se coordinaron esfuerzos para combatir la enfermedad, que es endémica en 21 países de América Central y del Sur.

Hasta hace poco, morían por año nada menos que 50.000 personas, en su mayoría pobres residentes en las zonas rurales, se sumaban anualmente 700.000 nuevas víctimas y los costos económicos para la región se expresaban en miles de millones de dólares.

Trabajando en conjunto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los gobiernos nacionales y las comunidades locales, JICA ayudó a que se operara un importante cambio en la lucha contra una enfermedad que es cinco veces más perjudicial que la malaria.

FotoCampaña para tomar conciencia del beso mortal

Entre 1991 y 2014 la agencia japonesa asignó un total de 2.260 millones de yenes para prestar asistencia en diversas actividades a Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Panamá.

Estas actividades incluyen un estudio preliminar para determinar la magnitud del problema, el envío de decenas de expertos y voluntarios a la región para proyectos de corto y largo plazo, capacitación de funcionarios de los gobiernos nacionales y locales, financiación de proyectos prácticos como el exterminio de insectos, campañas educativas de concientización e instalación de un sistema de vigilancia para evitar brotes de la enfermedad.

Los resultados fueron un estímulo para continuar con la lucha contra la enfermedad, muy ignorada durante décadas por los organismos internacionales y ni siquiera conocida por sus víctimas.

Se estima que en todo el mundo hay 10 millones de infectados con Chagas y otros 25 millones "en riesgo".

Pero lo importante es que ahora la campaña anti-Chagas está bien organizada y coordinada y la cantidad de casos nuevos por año ha bajado de unos 700.000 a 41.000 y las muertes de 50.000 a 10.000.

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