Agencia de Cooperación Internacional del Japón

  • 日本語
  • English
  • Francais
  • Español

RSS Feeds

Enfoques Latinoamérica

octubre 2011

Agua por allí, agua por acá, pero...

Foto Suministro de agua a comunidades rurales

Para Eugenio Guzmán, de 39 años, la vida en lo alto de la Cordillera de los Andes fue una constante lucha por la supervivencia. Vive modestamente de su trabajo como cateador de estaño y agricultor y comparte con su familia una casa simple, de adobe y barro, azotada por el viento.

En la cercanía, otras casas en similares condiciones, abandonadas y resquebrajadas, refuerzan la incertidumbre y las penurias en ese escenario de meseta cordillerana.

Pero de pronto, la vida se les hizo mucho más fácil a Guzmán y a sus vecinos de la ciudad boliviana de Carbuyo cuando el año pasado cavaron al lado de su casa un pozo de agua bombeado por energía eólica. Se instalaron tanques y cañerías en todas las casas de la zona.

Por primera vez, estos residentes rurales tenían acceso a agua dulce, continua y potable. "Nunca habíamos tenido agua corriente antes," dijo Guzmán. "Esto está transformando nuestras vidas."

Bolivia tiene abundantes reservas de agua. Pero, por diversas razones – algunos ríos contaminados, desaparición de glaciares por el cambio climático, dificultad de explotación de los reservorios subterráneos, comunidades en regiones aisladas—muchos de sus casi 10 millones de habitantes no tenían acceso al suministro continuo de agua potable.

JICA trabajó muchos años con autoridades bolivianas para superar estos problemas de diversas formas (la agencia también trabaja con otros países latinoamericanos que enfrentan situaciones similares.

Según el experto de JICA, Yoshinori Fukushima, desde 1998 recibieron ayuda unas 4.500 de las 28.000 comunidades rurales del país, que representan el 70% de la población nacional.

Foto Análisis de agua segura

Fukushima, un japonés nacido en Bolivia, dijo que se han excavado en total 4.000 pozos de distintas dimensiones, desde unos pocos metros a 420 metros de profundidad. Se construyeron grandes tanques de agua y se instalaron sistemas de energía solar o eólica.

En el último proyecto conjunto que comenzó en 2008, se excavaron por año 300 pozos de distintas profundidades, y aunque la participación directa de JICA finalizará a fines de 2011, Fukushima señala que está previsto que el gobierno continúe con el programa de actividades.

Se han creado empresas de pequeña escala. En el pueblo de Sora, por ejemplo, una panadería nueva vende panes caseros a los pobladores locales y con las ganancias ayuda a financiar un sistema de suministro de agua que se acaba de instalar.

En la ciudad minera de Oruro, un laboratorio auspiciado por JICA analiza muestras de agua de los nuevos pozos que se van excavando.

"Es cierto que a veces encontramos agua que no es "buena", con alto contenido de sodio o minerales," comentó Jorge Lizarazu Blondel, coordinador regional de JICA. "Si eso ocurre, cerramos el pozo de inmediato."

La visita de una delegación de JICA a la ciudad de Socamani puso de relieve lo importante que puede llegar a ser un simple pozo. Prácticamente la comunidad entera estuvo presente en la visita, incluyendo funcionarios locales y regionales, la banda de la escuela y casi todos los 400 alumnos primarios y secundarios.

Foto Perforando un nuevo pozo

No solo es importante el pozo porque provee de agua al pueblo, sino también porque ahora en la escuela hay agua corriente — y gratis.

"Sí, antes teníamos agua, pero solo durante unas pocas horas al día," cuenta un funcionario local. "Ahora es prácticamente las 24 horas. El pozo ayudó a reducir la contaminación y las enfermedades relacionadas con el agua, particularmente en niños."

Algunas familias emprendedoras instalaron invernaderos y hasta exportan cebollas de producción local a los Estados Unidos.

Volver arriba

Copyright © Agencia de Cooperación Internacional del Japón